La Densidad Nacional

Hoy estuve viendo en el Canal del Senado, el Debate por el Bicentenario. En este debate participaron historiadores, economistas y filósofos. Uno de ellos fue Aldo Ferrer, ya muchos lo conocemos, igualmente planto un video corto sobre su vida y una partecita de su pensamiento relatados por el.

En su exposición y como obra vital de Aldo Ferrer se encuentra la idea de la Densidad Nacional. La Identidad Nacional se refiere a la cultura, en cambio, la Densidad Nacional es un conjunto de factores que hace al desarrollo y fortaleza de un pais.

Me parece, a mi entender, muy acertado este pensamiento y además, da una idea general tambien, porque no, del conflicto actual con los anti-Kirchneristas.

Participo de una lista de mails con un grupo de personas que apoyan teorías liberales y se podría decir, de derecha. Yo soy la oveja negra de esta lista. En el dia de hoy me mandaron un video del Foro Republicano donde sintetizan burdamente 200 años de historia argentina, básicamente induciendo con mucho marketing y detalle visual "cool", que el problema de la Argentina es el populismo (obviamente poniendo la imagen de CFK como representante de dicho enemistad) y la gastadera que hace el Estado al darle dinero a gente que no trabaja, "extrayéndole a los argentinos que trabajan un % de su sueldo" para esas cuestiones sociales que a la derecha tanto le molesta, así como Eric Calcagno dijo que si del 2003 al 2009 se paso de un 34% a un 44% en participación de los asalariados en el PBI, esto obviamente a estos sectores les resulta internamente un escandalo porque significa que se movió la distribución, aunque en sus discursos públicos se llenen la boca de la pobreza cuando sabemos bien que poco les importa.
Luego al final, realiza una propuesta bajo el discurso de: "La solución es fácil...", realizando una propuesta poco real y por otro lado, contradictorio, porque justamente uno de los puntos fuertes en inversión durante estos años fue la Obra Publica (el viejo K de Keynes le dicen) y en el video proponen justamente poner el punto en esto para obtener resultados.

En fin, el video es una basura marketinera y vacía. Hasta se da el lujo de determinar que Argentina "Granero del Mundo" fue un escenario vital desaprovechado por el populismo, cuando realmente el Granero del Mundo lo disfrutaron el puñado de familias que gobernaron este país.

Pero el tema es que se me cruzó lo que estuve viendo hoy de Aldo Ferrer en el Debate del Bicentenario. Esto de la Densidad Nacional no es algo nuevo, ya tiene sus cuantos años y a mi entender, explica muy bien esa pregunta que se hace el video: "Porque Argentina no se desarrollo mas y mejor teniendo en cuenta su potencial?"
No se trata de un tema de corrupción o no corrupción, ahí nos vamos a lo que dice Martín Caparros con respecto al "Honestismo", es decir, el recurso discursivo para centrar la vista y el debate político en realizar conjeturas sobre si "X" persona es o no corrupta por encima del proyecto político, algo MUY usado en este país y que no veo tanto en otros. Mejor, hablemos y pensemos lo que queremos como modelo de país.

Cito a Aldo Ferrer (documento completo):

Un país puede crecer, aumentar la producción, el empleo y la productividad de los factores, impulsado por agentes exógenos, como sucedió con la Argentina en la etapa de la economía primaria exportadora. Pero puede crecer sin desarrollo, es decir, sin crear una organización de la economía y la sociedad capaz de movilizar los procesos de acumulación inherentes al desarrollo o, dicho de otro modo, sin incorporar los conocimientos científicos y sus aplicaciones tecnológicas en el conjunto de su actividad económica y social.

El desarrollo requiere que las exportaciones e importaciones guarden un balance entre sus contenidos de tecnología y valor agregado para permitir que la estructura productiva interna pueda asimilar y difundir los avances del conocimiento y la tecnología. En relación a las inversiones de filiales de empresas transnacionales, es preciso que su presencia no debilite las capacidades endógenas de desarrollo tecnológico. A su vez, el financiamiento internacional debe ser consistente con la capacidad de pagos externos y el equilibrio de los pagos internacionales. En resumen, el resultado, desde la perspectiva de cada país, radica en el estilo de inserción en el orden global o, dicho de otro modo, en la calidad de las respuestas a los desafíos y oportunidades de la globalización.

En el transcurso de los últimos doscientos años, las asimetrías crecientes en el desarrollo económico de los países resultan del ejercicio del poder por las potencias dominantes pero, en última instancia, dependen de la aptitud de cada sociedad para participar en las transformaciones desencadenadas por el avance de la ciencia y de sus aplicaciones tecnológicas. En este último sentido puede decirse que cada país tiene la globalización que se merece. Es claro que el ejercicio efectivo de la soberanía es un requisito para que un país pueda dar respuestas propias al escenario global. En el pasado, los países subordinados a la condición colonial estuvieron sujetos a las decisiones de sus metrópolis y su estilo de inserción con el orden global respondió a los intereses de las mismas. Pero aún en situaciones de dependencia colonial, como por ejemplo, en las treces colonias británicas de América del Norte o en los dominios británicos de Canadá y Australia, fueron posibles, por sus propias condiciones internas y estilo de vinculación con la metrópolis, respuestas a la globalización compatibles con el desarrollo y la acumulación en esos territorios, antes de su independencia. En sentido contrario, países soberanos como los de América Latina, que conquistaron su independencia en los albores de la revolución industrial a principios del siglo XIX, desde entonces hasta ahora, no lograron erradicar el atraso y generar respuestas a los desafíos y oportunidades de la globalización consistentes con su propio desarrollo.

La densidad nacional. Entre esas condiciones figuran la integración de la sociedad, liderazgos con estrategias de acumulación de poder fundado en el dominio y la movilización de los recursos disponibles dentro del espacio nacional, la estabilidad institucional y política de largo plazo, la vigencia de un pensamiento crítico no subordinado a los criterios de los centros hegemónicos del orden mundial y, consecuentemente, políticas económicas generadoras de oportunidades para amplios sectores sociales, protectoras de los intereses nacionales y capaces de arbitrar los conflictos distributivos para asegurar los equilibrios macroeconómicos

En los casos exitosos, la totalidad o mayoría de la población participó en el proceso de transformación y crecimiento y en la distribución de sus frutos. Esos países no registraron fracturas abismales en la sociedad fundadas en causas étnicas o religiosas, ni en diferencias extremas en la distribución de la riqueza y el ingreso. En todos los casos, la mayor parte de la población participó de las oportunidades abiertas por el desarrollo.

Los países considerados en la muestra contaron con liderazgos empresarios y sociales que gestaron y ampliaron su poder por medio de la acumulación fundada en el ahorro y los recursos propios y de la preservación del dominio de la explotación de los recursos naturales y de las principales cadenas de agregación de valor. Los núcleos dinámicos del desarrollo en cada etapa, fueron reservados para empresas nacionales o sujetas a marcos regulatorios que integraban a las filiales de empresas extranjeras en el proceso de desarrollo endógeno. Los liderazgos promovieron relaciones de sus países con el resto del mundo no subordinadas y, en el caso de aquellos que se convirtieron en grandes potencias, dominantes.

En todos los casos considerados, prevalecieron reglas del juego político institucionales capaces de transar los conflictos inherentes a una sociedad en crecimiento y transformación. Bajo distintos regímenes de organización política, republicana o monárquica, federal o unitaria, el ejercicio del poder estuvo respaldado en la aceptación de las reglas del juego por todos los actores sociales y políticos involucrados. La interrupción de la paz interior por conflictos internos (como la guerra civil norteamericana, la unificación alemana bajo el II Reich y la eliminación del shogunato en Japón durante la Restauración Meiji) o la derrota militar y la ocupación extranjera (como en el caso de Alemania en las dos guerras mundiales del siglo XX y de Japón en la segunda), fueron sucesos transitorios y sucedidos posteriormente por la estabilidad del sistema político institucional en el territorio nacional de esos países. En los países exitosos, predominó en la sociedad un sentido de pertenencia y de destino compartido.

El análisis comparado revela que esos tres planos están íntimamente relacionados. La integración social contribuyó formar liderazgos que acumularon poder dentro del propio espacio nacional conservando el dominio de las actividades principales e incorporando al conjunto o mayor parte de la sociedad al proceso de desarrollo. A su vez, la participación de la sociedad en las nuevas oportunidades viabilizó la estabilidad institucional y política y ésta afianzó los derechos de propiedad y la adhesión de los grupos sociales dominantes a las reglas del juego político e institucional. .

Estas condiciones endógenas y necesarias del desarrollo, fueron acompañadas por otras también decisivas. Las ideas económicas fundantes de la política económica de los países exitosos nunca estuvieron subordinadas al liderazgo intelectual de países más adelantados y poderosos que ellos mismos. Respondieron siempre a visiones autocentradas del comportamiento del sistema internacional y del desarrollo nacional. Cuando aceptaron teorías concebidas en los centros lo hicieron adecuándolas al propio interés. Fueron visiones y enfoques funcionales a la puesta en marcha de procesos de acumulación en sentido amplio, fundados en la movilización de los recursos propios disponibles. Concibieron las empresas y préstamos extranjeros, como subsidiarios del proceso de acumulación asentado en la preservación del dominio de las actividades más rentables y fuente principal de la ampliación de la capacidad productiva.

El Estado fué el instrumento esencial para poner en práctica las ideas del desarrollo nacional y la vinculación soberana con el contexto externo. En virtud de las circunstancias propias de cada caso y cada época, el Estado intervino todo lo que hizo falta, raramente más de lo necesario, para regular los mercados, abrir o cerrar la economía e impulsar, orientando el crédito interno y por múltiples otras vías, las actividades consideradas prioritarias. El Estado fue un protagonista principal, con mayor o menor grado de vinculación con la actividad privada, según los casos, en el desarrollo de los sistemas nacionales de ciencia y tecnología para promover la innovación y la incorporación de los conocimientos importados en el propio acervo. La complejidad creciente de la actividad económica amplio y diversificó la demanda de tecnología que fué atendida en gran medida por la propia oferte de bienes complejos y conocimientos. La elevación de los niveles educativos y la promoción de la ciencia y la tecnología fueron objetivos importantes en la acción pública de los países exitosos mientras el propio desarrollo multiplicaba los incentivos para que el sector privado desarrollara sus propias actividades e investigación y desarrollo.

La convergencia de estas condiciones endógenas, necesarias, permitieron consolidar el derecho de propiedad asentándolo en espacios cada vez más amplios de rentabilidad y reducir los costos de transacción que facilitaron las actividades de los operadores privados. Permitieron, asimismo, mantener los equilibrios macroeconómicos de largo plazo incluyendo el presupuesto, el balance de pagos, la moneda y la estabilidad de precios. Los desvíos cuando ocurrieron, aún los casos extremos como la hiperinflación alemana de la década de 1920, fueron transitorios. En ningún caso se instalaron desequilibrios sistémicos, como un exagerado nivel de endeudamiento externo de largo plazo.

La globalización pone a prueba la densidad nacional de los países. En la actualidad se acrecentó la intensidad de las fuerzas globalizadoras y fortalecieron las reglas del juego diseñadas por los países centrales. Pero, al mismo tiempo, se multiplicaron las oportunidades y la apertura de nuevos espacios para el desarrollo económico incluso en los países rezagados. La calidad de las respuestas a los desafíos y oportunidades de la globalización resultan así mas decisivas aún que en el pasado para determinar el éxito o el fracaso. Tales respuestas siguen dependiendo, en primer lugar, de las condiciones internas, endógenas, de cada país en aspectos críticos como la integración social, el comportamiento de los liderazgos y la estabilidad del marco institucional y político.


Me pareció un análisis brillante de las razones por las cuales un país como el nuestro no pudo traspasar la barrera de la desigualdad y del desarrollo integral.

2 comentarios:

  1. El viejo vizcacha1 de mayo de 2009, 17:50

    CHORIPUNK! la banda mas heavy, nacional y popular integrada por kirchner, moreno, delia y scioli presenta su primer tema y videoclip en:

    http://elviejovizcacha.blogspot.com/

    se agradece divulgacion.

    ResponderEliminar
  2. Primero: tu post es brillante.

    Segundo: te voy a contar algo que le conté a muy poca gente.
    Resulta que en 2005, yo laburaba repartiendo esos bidones de agua que van a los "dispenser", y un día me toca ir a una dirección X, en el barrio de Belgrano. Un departamento de tres ambientes, muuuuuy modesto, en el cual habitaban dos personas mayores.
    Cuestión que me abrió la puerta la señora, y cuando entré a reponer el bidón (que pesaba mucho, por eso fui hasta la cocina y lo puse yo mismo), me crucé con el señor de la casa, que estaba leyendo el diario en la mesa del living. Lo miré, él me miró, y me hice la típica pregunta que uno se hace cuando pasan estas cosas: "A este tipo lo conozco".
    Al toque, miré la factura que decía: Aldo Ferrer, ¡claro! era él.
    Lo saludé, le dije que lo admiraba mucho (el viejo obviamente no entendía nada), y me fui, pensando en cuantos de los economistas que han sido funcionarios en nuestros país, viven en esas condiciones.
    saludos

    ResponderEliminar