El discurso de la derecha mental

Porque digo "Derecha mental"? Bueno, en primer lugar por ejemplo creo que hay gente que hoy de sus dedos y su boca sale un discurso de derecha y no lo son realmente. Esto no significa que haya entre ellos fieles practicantes pero no todos lo son.

Igualmente eso no importa.

Estuve viendo unos videos y articulos. Para salirme un poco de toda la psicosis que hay sobre los Kirchner me puse a ver de otros paises. En este caso, EEUU, la cuna de nuestra constitución y sistema.
Yo vivi unos meses en USA, unos 4 meses aprox. y me alarma un poco (sin caer en la psicosis, obviamente, tengo autocontrol por suerte) ver la cercania mental que hay entre ambas sociedades. Nosotros aun no estamos en ese nivel critico, creo yo, pero veo claramente una tendencia, sobre todo de la clase media.

Me resulto muy gracioso ver 2 episodios en relacion a los medios y Obama que se pueden comparar con la situacion vivida durante "la era de kirchner" en nuestro pais. Lo que me asusta es que aca los de derecha la juegan de progres y ahi no vi similitud, salvo CNN.

Alla tienen a FOX News que vendria a ser como el Perfil/Noticias/NelsonCastro nuestro. Amarillistas, tirando fruta, haciendo escandalo por cualquier pavada y creando oscuras conspiraciones a las que solo ellos tienen acceso y obviamente sin fuentes claras que exparsen por los medios y crean asi un "manto de sospecha" inevitable que realmente ya no importa si es verdad o no, la verdad pierde sentido y toma la posta el prejuicio para hacerse cargo de eso.
Luego tenemos a LaNazion/Clarin que la juegan de medios serios y comprometidos con la verdad pero serian la version LIMPIA de los anteriores. Son mas, como decirlo, sutiles en el arte de operar sobre la "opinion publica", pareciendo que son en realidad espacios donde no solo te informan sino te cultivan, te ayudan a educarte y a que tus hijos lo hagan tambien con sus entregas de grandes novelas, sus fasciculos sobre el cuerpo humano, sus entregas especiales sobre algun hecho historico que nos enaltece como Nacion, si no fuera por estos corruptos, obviamente.

Es decir, lo que nos hace ser un pais bananero son sus gobernantes y no su sociedad y eso a Doña Rosa le gusta, la tranquiliza porque ella no tiene nada que ver pero le indigna que por culpa de estos trasnochados no somos un mejor paos. Y sale el glorioso "nadie hace nada", somos rehenes del clientelismo, unica razon por la cual hoy nos gobiernan "estos", ese matrimonio cinico y tenebroso, ella bipolar y el obsesionado con dominar el poder, que hace años que no duermen en la misma cama, que tienen un chofer con plata, que ella es soberbia, que son una banda de ladrones y que tienen el terrible plan de destruirnos a todos.

Obviamente si nos ponemos a ampliar dichas informaciones podemos llegar a profundas contradicciones y vacias de contenido, y sobre todo, vacias de realidad.

Con esto a que voy? Bueno, que se dicen MUCHAS cosas, demasiadas sin la mas minima responsabilidad sobre lo que se dice. Se puede tirar la frase mas loca sobre ellos y ahi va a salir la señora a barrer la vereda diciendo: "si, es verdad...son eso, Juanita, viste que este tipo hizo tal cosa? que desastre, que pais".
Ademas, como decia Caparroz en su "honestismo", hay una banalizacion de la palabra impresionante.

Es casi macabro todo lo que pasa a nivel informativo y sobre todo en la mente de la gente, que se deja poseer, posiblemente porque sea mas comodo dejarse manejar que PENSAR razonablemente sobre las cosas.
Cuestionar lo que nos dicen y no repetirlo como loros sin permitir siquiera que otro rechace lo que dijiste.

El otro dia hablabamos de eso con mi media naranja. Mucha gente inteligente realmente, gente que uno respeta y aun asi te dice: "ah no, pero Kirchner tiene tintes de dictador", "Ah, pero nos quieren llevar a ser la nueva Venezuela" (sin tener en cuenta que Chavez hizo participar mas a su pueblo que cualquier otro gobernante de, por lo menos, America Latina si no el mundo).
Con el llegamos a la conclusion que es un camino facil. Por suerte tengo gente de mi circulo que aun puede pensar por si sola y cuestiona, sobre todo la informacion que le aseguran que es real sin prueba alguna.

Perdon, me fui del tema del cual queria escribir. Esto se puede hacer largo, esta permitido irse a otro sitio, los dejo... :D

El tema es que en USA hubo 2 episodios que me llamaron la atencion:

1) Acusan a Obama de mostrar debilidad ante el Islam por hacerle una reverencia al Rey de Arabia Saudita, Abdullah. Me hizo acordar cuando todos en Argentina estaban viendo el video del amague que se comio Cristina ante Obama, puede resultar gracioso obviamente si ella no es de tu gusto.
Mientras aca en Argentina se reian del amague, en USA en cambio tambien tenian palabras para el Presidente Obama por mostrar debilidad ante el Islam.
La derecha, tanto explicita como la implicita puso en tela de juicio la fortaleza de Obama por una simple muestra de respeto.
Dejo link con una editorial de un "La Nacion" de Washington.

2) El otro episodio, y este en mayor grado ya que el otro queda en anecdota, es que en USA algunos medios comienzan a tirar por lo bajo que Obama tiene un porte de tirania. La tirania del Estado va a traer destruccion y va a hacer que "nuestros hijos terminen en un campo de re-educacion".
Esto es en serio, no es joda. La derecha estilo Perfil/Noticias/NelsonCastro esta hablando directamente de un proceso de tirania sobre sus vidas.
Los Clarin/LaNazion son mas sutiles y realizan preguntas retoricas o dejan entrever actitudes que podrian llevar a peligro de excesos o de "demasiado poder".
Esto se da por muchas actitudes que esta tomando Obama sobre el papel del Estado en lo que se refiere al control.
Por ejemplo, pidio algo asi como un "Superpoder" para el Secretario de Tesoro para controlar la politica monetaria y los bancos.

Les dejo un video, por si les interesa ver una muestra. Debo, eso si, advertir que esta en inglés, sin subtitulos.

A mi si me vino esto a la cabeza:










En otro momento la sigo porque ya se me hizo tarde, pero es realmente desesperante que estas sean las cosas que la gente recibe y procesa en su mente sin siquiera cuestionarlo.

Y para reflexionar un poco, dejo esta nota de Mariano Grondona, 2 dias despues al golpe de Ongania, que ese SI que era un dictador.


Por la Nación

Autor: Mariano Grondona, en Revista Primera Plana, 30 de junio de 1966.

En las jornadas de septiembre de 1962 surgió algo más que un programa, una situación militar o una intención política: surgió un caudillo. Fenómeno es éste de tanta importancia, que no se repite en la misma generación. A partir de entonces, el problema del país fue uno solo: cómo homologar el mando profundo, la autoridad secreta y sutil del nuevo protagonista. Se intentó primero la vía electoral. Pero cuando quedó bloqueada, el proceso político siguió una vida ficticia y sin sentido: exactamente como la legalidad que se edificó sobre su derrumbe. Al jurar la presidencia en octubre de 1963, Arturo Illia no comprendió el hondo fenómeno que acompañaba a su encumbramiento: que las Fuerzas Armadas, dándole el Gobierno, retenían el poder. El poder seguía allí, en torno de un hombre solitario y silencioso. Ese era un hecho que estaba más allá de las formas institucionales y de las ideas de los doctrinarios: un hecho mudo e irracional, inexplicable y milagroso. Siempre ha ocurrido así: con el poder de Urquiza o de Roca, de Justo o de Perón. Alguien, por alguna razón que escapa a los observadores, queda a cargo del destino nacional. Y hasta que el sistema político no se reconcilia con esa primacía, no encuentra sosiego. La Nación y el caudillo se buscan entre mil crisis, hasta que, para bien o para mal, celebran su misterioso matrimonio. En el camino quedan los que no comprendieron: los Derqui y los Juárez Celman, los Castillo y los Illia.

No queremos comparar aquí a Juan Carlos Onganía con nuestros caudillos de ayer: sea cual fuere el juicio que ellos nos merezcan, su destino está cristalizado, es inmutable. Onganía, en cambio, es pura esperanza, arco inconcluso y abierto a la gloria o a la derrota. Queremos, en cambio, comparar su situación con la de sus antecesores. Y esa situación es idéntica y definida: el advenimiento del caudillo es la apertura de una nueva etapa, la apuesta vital de una nación en dirección de su horizonte.

El gran error radical fue, entonces, producto de su óptica partidaria. Illia no comprendió que su misión era, en definitiva, viabilizar el encuentro del caudillo con la Nación. Lo pudo hacer si hubiera puesto el ideal de la Nación por encima del ideal del partido. Pero el radicalismo identificó su propia suerte con la del país. Illia, dueño del Gobierno, se creyó poseedor, también, del poder. Y de este equívoco fundamental surgió todo lo demás. Comenzó la anécdota. La polaridad y las pequeñas ofensivas ante militares. El retiro del Comandante en Jefe. Y, con él, la pérdida de la "pax" militar de septiembre y, paradójicamente, la puesta en evidencia de la necesidad de autoridad. El absurdo de un gobierno sin poder quedó, por así decirlo, manifiesto y demostrado. Y, con la revolución, todo volvió a su quicio. Es que hoy muere un caudillo y nace su sucesor.
Estas son las cosas profundas, que están más allá de las formas legales o retóricas. La Argentina se encuentra consigo misma a través del principio de autoridad. El Gobierno y el poder se reconcilian, y la Nación, recobra su destino.

Quiere decir, entonces, que los tres poderes de Alberdi -el civil, el militar y el bonaerense- están de nuevo reunidos en una sola mano. A partir de aquí, se puede errar o acertar. Pero lo que importa señalar en esta hora, en que la revolución es pura conjetura y posibilidad, es que hay una mano, una plena autoridad. Sin ella, con el poder global quebrado y sin dueño, no había ninguna posibilidad de progreso; porque la comunidad sin mando es la algarabía de millones de voluntades divergentes. Con ella, en cambio, hay otra vez Nación. Para ganar el futuro o para perderlo. Pero, al menos, para dar la batalla.

Las naciones se miden por su impaciencia. Francia, así, demostró su magnitud cuando no resistió la navegación a la deriva de la Cuarta República. España, cuando rechazó el desquicio de las postrimerías de su propia República. Inglaterra, cuando no soportó la idea de una Europa alemana. La Argentina, en estos años cruciales, tenía que poner a prueba su vocación de grandeza. El mantenimiento de la situación establecida tenía sus ventajas: la vida apacible, las garantías institucionales, un cierto bienestar. Era la agonía a muy largo plazo: la vida para nosotros, la muerte para nuestros hijos. La Argentina tenía una tremenda capacidad para optar por la mediocridad: alimentos, buen nivel de vida en comparación con otros pueblos, facilidad de los recursos naturales. Todo la llevaba, aparentemente, a la holganza y a la lenta declinación. Era la tentación de una Argentina victoriana, que, usufructuaría de la grandeza del fin de siglo, se preparaba para bien morir, huérfana del desafío, del reto histórico que a otras naciones lanzan la guerra o la geografía. La Argentina tenía, en su lentísima desaparición, un solo elemento de reacción: su propio orgullo.

La etapa que se cierra era segura y sin riesgos: la vida tranquila y declinante de una Nación en retiro. La etapa que comienza está abierta al peligro y a la esperanza: es la vida de una gran Nación cuya vacación termina.
Fuente: www.elhistoriador.com.ar

3 comentarios:

  1. Hola Sol, me parece excelente lo tuyo.
    No encontré lugar para seguir tu blog, pero lo voy a poner en el mío entre los blogs que sigo. Realmente muy bueno.

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  2. Muchas gracias Ricardo. Ahora agrego abajo de la columna izquierda el tema de Seguir el blog.

    Saludos!

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  3. Ya toy; también te agegué a mi blog De todo un poco.
    Besos

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